lunes, marzo 09, 2009

Enhorabuena, Fermín

El Sevilla Atlético firmó ayer una nueva derrota, y sus números en la tabla clasificatoria de Segunda son sencillamente horribles. Una sola victoria y muchísimos partidos perdidos. Pero hoy a su entrenador Fermín Galeote hay que felicitarle.

Y hay que felicitar a Fermín y a sus chavales porque ayer el Sevilla F.C. consiguió su cuarta victoria consecutiva en Liga, y se afianza en el tercer puesto superado sólo por Barça y Madrid. Y el mejor del partido ayer fue un tal Perotti. Un chaval que Monchi (o alguien de su equipo) trajo de Argentina con 18 años, y al que Fermín lleva entrenando un año y pico. Cuando se ve a Diego Perotti en el campo da la sensación de que lleva mucho tiempo jugando al máximo nivel: hace casi siempre lo correcto, es rápido pero no alocado, y centra con gran precisión. Además de a su propio talento, Perotti tiene que agradecer esas cualidades a lo aprendido en muchos partidos en Segunda División española, con un cuerpo técnico que le ha enseñado y guiado en su crecimiento como jugador. Todavía no es más que una promesa, pero puede ser un jugador importante.



Y ahí están los Pukki, José Carlos, Carreño... que han puesto su granito de arena a la envidiable posición liguera del Sevilla F.C. El Sevilla Atlético es un filial, el mejor de España, y como filial desempeña su función de maravilla. Está el último de Segunda, pero también está un poquito el tercero de Primera. Por todo ello, enhorabuena, Fermín. Y ánimo. Y gracias.


martes, enero 27, 2009

Si algo funcionara bien...

Si los mediocentros del Sevilla F.C. tuvieran calidad e hicieran bien su trabajo...
Si la defensa no encajase goles a balón parado...
Si los delanteros no desaprovecharan tantas oportunidades de gol...
Si se crearan más oportunidades de gol...
Si el equipo no diera el "pasito atrás"...
Si los fichajes hubieran sido acertados...
Si no se plantearan los partidos dependiendo del contrario...
Si el juego no fuera tan "plano"...
Si el Sevilla F.C. jugara "a lo que sabe"...
Si el equipo tuviera personalidad y estilo...
Si el entenador no se equivocara tanto en las alineaciones y en los cambios...
Si el entrenador fuera válido para este club ...

...si todo eso fuera así, ¿Dónde estaría el Sevilla F.C.?

Si con tantos problemas e ineptitudes estamos donde estamos, ¿se imaginan dónde habríamos llegado si algo en este equipo funcionara medianamente bien?

Pero no, como en el club todo va mal, lamentablemente sólo estamos terceros, en zona champions con sólo cuatro puntos de ventaja sobre el quinto, y sólo hemos igualado la mejor primera vuelta de la historia del Sevilla F.C. Los sevillistas tenemos motivos para estar indignados... ¡Qué pena de equipo!


martes, enero 13, 2009

Match Point

La vida es como un partido de tenis. A veces una pelota toca la red, y se queda botando encima de ella. Si se trata de un punto de partido (un "match point"), entonces según de qué lado caiga la bola, el partido puede cambiar totalmente. Se pasa de la gloria de la victoria al fracaso de la derrota dependiendo de que la suerte empuje la bola a un lado de la red o al otro. En la vida de una persona, existen situaciones cruciales en las que un simple detalle puede decidir el destino de una persona. En ese momento, la vida está en manos del azar, todo depende del lado del que caiga la bola.
Esta metáfora es la base de la magnífica película de Woody Allen "Match Point", y creo que con ella el director neoyorquino refleja un hecho cierto en la vida, y es que aunque uno ponga todo su empeño en lograr algo, siempre queda un resquicio que depende exclusivamente de la suerte.


Todo esto vienen al caso de las críticas que han recibido unas recientes declaraciones de Manolo Jiménez, en las que señalaba la importancia de los goles de Palop y Puerta en los títulos sevillistas. No creo que el entrenador sevillista pretendiera quitarle mérito a esos títulos, sino solamente destacar que, si el Sevilla F.C. hubiera sido eliminado frente al Shaktar Donetz, la participación Uefa de esa temporada hubiera sido un fracaso. Sin embargo el portero marcó de cornet en el minuto 92, cuando el equipo estaba eliminado, y eso permitió seguir en una competición que al final se ganó. Del fracaso a la gloria.
Igualmente, si el Sevilla F.C. hubiera perdido en la lotería de los penaltys la final de Glasgow, hubiera sido un fracaso, pues el Español era un equipo claramente inferior al sevillista, y además los periquitos disputaron una buena parte del encuentro con un jugador menos. De la máxima decepción, al éxtasis de la segunda Uefa.
Esto no quiere decir que esos títulos carezcan de valor. Por el contrario, lo que hay que entender es que ese Sevilla era un gran equipo, y hubiera seguido siendo grande aunque Palop no hubiera marcado de corner, o la moneda al aire de los penaltys hubiera salido cruz.
Si los penaltys del año pasado en Champions se hubieran ganado, o si Palop hubiera marcado en descuento en Génova, todo hubiera cambiado. Se habría pasado del fracaso al éxito en un suspiro. Pero a veces la bola cae del lado malo, y entonces se pierde el "match point". No por eso el tenista es peor jugador que antes. La vida es así, y todo análisis debe tenerlo en cuenta.

viernes, enero 09, 2009

Camisetas, banderas...

Ese magnífico jugador, y por lo que se ve desde fuera, magnífica persona que es Frederic Kanoute, mostró en la celebración de su gol al Dépor una camiseta en la que se leía en varios idiomas "Palestina". Esto me hace preguntarme varias cosas:

- ¿Es correcto utilizar al Sevilla F.C. para dar opiniones políticas?

- ¿Ha pensado Kanouté que si el Sevilla F.C. sigue adelante en la competición, y él ve una tarjeta en semifinales, no jugaría la final por culpa de la tarjeta que le costó su gesto?

- ¿Por qué muchos de los que critican la bandera de España en las camisetas, ahora alaban a Kanouté por quitarse la del Sevilla para mostar el nombre de otro país? ¿Es mejor llevar el nombre de Palestina que la bandera de España?

- Si con este gesto Kanoute muestra su solidaridad con las víctimas palestinas del bombardeo israelí, ¿Por qué cada vez que un suicida palestino hace estallar una bomba en un autobús o en un mercado en Jerusalem, asesinando a decenas de mujeres y niños, no muestra una camiseta en la que se lea "Israel"?

En fin, creo que la solidaridad está muy bien, pero dejemos la política a un lado y el deporte a otro.



miércoles, diciembre 17, 2008

El Fabuloso dilema de Manolo Jiménez

El gurú de la blogosfera (y de la radio) sevillista Jesús Alvarado no se cansa de repetir últimamente que el Sevilla F.C. juega mejor y gana más con un delantero y un media punta que con dos delanteros. Por mi parte estoy totalmente de acuerdo con él, pues Renato, y en alguna ocasión Jesús Navas, han dado más posesión y más velocidad en el movimiento del balón al Sevilla, lo que se traduce en un dominio más continuado del partido y en crear más ocasiones de gol.

Pero hay algo que sería importante considerar: Para poner un media punta hay que quitar un delantero. Por su completa gama de prestaciones, Kanouté es casi insustituible en el Sevilla F.C. (cuando está bien de sus variadas lesiones). Por otro lado, Luis Fabiano tiene una tremenda calidad y lleva el gol en las botas, pero es más finalizador, y no aporta tanto al juego colectivo como el malí (que también suele ver puerta con facilidad). Lo lógico sería entonces jugar, cuando no sean necesarias las rotaciones, con Kanouté y Renato.

Pero entonces, ¿qué hacemos con Luis Fabiano? Sabemos de la fragilidad emocional del brasileño, que no llevaría bien ser suplente habitual. Además, está la duda de dejar en el banquillo a un tipo que es capaz de meter siete goles en una semana, que es el delantero centro titular de la selección de Brasil, y que la temporada pasada fue uno de los mejores goleadores de Europa.

Todo un dilema para nuestro entrenador: mejorar el rendimiento atacante del equipo con Renato, pero a costa de "cargarse" a un fenómeno como "O Fabuloso" Luis Fabiano. Veremos cómo Jiménez emplea su psicología y la calculadora para repartir minutos y titularidades, pues necesita alcanzar un complicado equilibrio que permita mantener el buen juego y tener dispuesto y mentalizado a uno de los mejores delanteros del mundo.



viernes, diciembre 12, 2008

Monopolio de sentimientos

El otro día, en la Junta de Accionistas del Sevilla F.C. el presidente José Mª del Nido abroncó a los aficionados por no animar suficientemente al equipo en el estadio.
O dicho de otra manera, el presidente de una sociedad anónima abroncó a sus clientes por no consumir como él cree que deberían hacerlo. Porque los clubs de fútbol (salvo injustas excepciones) son sociedades anónimas, y los abonados que pagan sus carnets, y los aficionados que compran sus entradas son sus clientes.
¿Qué harían ustedes si su peluquero les criticara por ir a pelarse por la tarde en lugar de por la mañana? Cortarse el pelo en otra peluquería.
¿Y si el gerente de Carrefour le echara la bronca por ir con su carro por unos pasillos en vez de otros que él prefiere? Se irían a comprar a Mercadona.
¿Y que harían si el gerente de Repsol le ordenara que repostara gasoil en lugar de sin plomo? Se marcharía con su coche a otra gasolinera.
En un mercado libre, cuando un consumidor no está satisfecho con una empresa, se cambia a otra y punto. Esa es la base de la competencia. Sin embargo, hay una excepción a esto, y es el caso de que un producto es ofrecido por una única empresa. En ese caso los clientes no pueden cambiar de proveedor, y tiene que aguantar todo lo que les echen si quieren seguir consumiendo ese producto. Ese caso se llama Monopolio.
Los aficionados a un equipo de fútbol no lo son por una razón lógica, sino sentmiental. A lo largo de sus vidas, de pequeños o de mayores, van sintiendo una afinidad por unos colores, se alegran cuando gana un equipo y se entristecen cuando pierde. Y llega un momento en que eso no se puede cambiar, uno ya es sevillista, o bético, o valencianista para toda la vida. Entonces ya tiene que consumir el producto Sevilla F.C., o el producto Valencia C.F., sean quienes sean sus dirigentes, y sin importar cómo éstos les traten.
Eso es un monopolio, el monopolio de los sentimientos deportivos. El que goza de esa posición de privilegio tiene la posibilidad de hacer casi lo que quiera con sus clientes, pero eso no quiere decir que siempre tenga razón, o que todo lo que haga esté bien. Una cosa es ejercer un liderazgo moral, y otra cosa es decirle a todo el mundo lo que tiene que hacer.
Creo que Del Nido se equivocó al dirigirse como lo hizo a los aficionados del Sevilla. Ser el presidente le da derecho a gestionar la sociedad, pero no a mandar sobre los sevillistas. Somos sus clientes, no sus empleados.
Ni siquiera teniendo razón, a mi parecer, en el fondo de lo que dijo.

miércoles, diciembre 10, 2008

El Ingenioso Hidalgo

Capítulo I
En un lugar de la Mancha nació un entrenador, que era  muy bueno en su trabajo, y al que le gustaba mucho el dinero. Tras una carrera mediocre fichó por un equipo al que en dos temporadas llevó a las cotas más altas de su historia. Pero el entrenador quería cobrar mucho (muchísimo) más dinero, y el club no podía pagarle tanto.

Capítulo II
Entonces el entrenador de la Mancha recibió una oferta mareante de un equipo inglés. Como quería irse a entrenar a Inglaterra, libre y con el finiquito en el bolsillo, hizo que su equipo perdiera muchos partidos para que el presidente le echara. Pero como su presidente no le cesaba, pese a llevar al equipo a los puestos bajos de la clasificación liguera, decició abandonar el club por su cuenta e irse al equipo inglés.

Su ex-equipo remontó al irse él, y estuvo a punto de lograr su objetivo de clasificarse para la Liga de Campeones.

El entrenador de la Mancha tuvo en Inglaterra una buena temporada, e hizo que su nuevo club lograse un titulo, algo que no conseguía desde hacía muchos años.

Capítulo III
Por aquel entonces había en España un gran club que tenía un entrenador alemán, del que  querían librarse por que no hacía jugar bien al equipo, y además no caía bien a nadie. Pero como el entrenador alemán había ganado la Liga no podían echarlo. Sin embargo, en el gran club tenían pensado que en cuanto el equipo perdiera varios partidos cesarían al alemán, y le hicieron una oferta al entrenador de la Mancha para que lo sustituyera.

El entrenador de la Mancha vio que podía irse a un gran club y ganar más dinero todavía, sumando lo que cobraría en el nuevo club y el astronómico finiquito de los ingleses, y de nuevo se encargó de que su equipo perdiera todos los partidos, y lo colocó último en la clasificación.

Al final consiguió que los ingleses lo despidieran, cobró su millonada, y poco después se fue al gran equipo español con el que ya tenía todo cerrado hacía tiempo.

El equipo inglés, en cuanto se fue el entrenador, remontó y salió rápidamente de los puestos de descenso.

El entrenador de la Mancha, era feliz: Había conseguido entrenar a un gran equipo, y tenía mucho, muchísimo dinero.

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(Los personajes de este post son ficiticios, y cualquier parecido con la realidad es... ¿posible?)